Re-sentimiento
Mi padre nació en febrero del 61. Sé que no era el pequeño ni el mayor de sus hermanos, pero tampoco podría señalar su posición dentro de su familia. Todos sus hermanos hombres, menos uno, son alcohólicos al más estilo español, al igual que su padre, mi abuelo. Él nunca habló de su padre, tampoco habló de su madre. Mi padre realmente no hablaba de nada que implicara un recuerdo emocional asociado a un momento de su vida o a una persona. Sé que de pequeño era rubio por una foto de comunión que guardaba en casa, pero tampoco he visto ni escuchado nada más sobre él hasta que conoció a mi madre. La historia de cómo conoció a mi madre sí que la recuerdo contada de su boca. Fanfarroneaba orgulloso de cómo bajó a la feria y se apostó con sus amigos una botella de loquesea a que se ligaba a mi madre en los coches locos. Y ganó. De pequeña jugaba a peinar a mi padre, a veces incluso lo afeitaba. En una mano él sostenía una cerveza y mientras veía la tele, yo mojaba el peine en ...