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Aquí, de dramaqueen

Entonces un día te levantas cuando la mañana invade las paredes de tu cuarto y buscas a tientas y perezosa el móvil por la cama. Lo desbloqueas y te encuentras que ella ya no está, que es lunes y no hay un buenos días esperando. Así es como sabes que lo de ayer pasó y pasó de verdad, que no era un sueño ni algo de lo que te arrepientes a los dos minutos. Que nos fuimos y ya no estamos. Sabes entonces que Nosotras ha muerto y sales de la cama con el estómago queriendo salir de tu cuerpo y con un dolor en el pecho que te hace pensar que llevas el luto en las arritmias.
Y ojalá un blackout en tu cabeza y así poder dejar de necesitar, de imaginar, de penar. Pero no. Se abren las compuertas de tus ojos y empieza a funcionar el mecanismo regulador emocional, ese mecanismo compensatorio que intenta liberarte de las rutinas-que ya no están, por cierto-.
No entiendes que penas por algo que ya no erais ni alguien que ya no estaba, sino por algo que fue Casa, la mejor, y alguien que fue parte de…

El frío

No me esperaba
que quien provocó
todos los incendios sería quien ..
también los apagó.

Si hubiera sabido
que la espera era el fin ..
te habría seguido
y, en el glaciar, me habría helado por ti.

Pero esta mañana,
cuando la nieve llegó cubriendo la almohada,
no imaginé que era más profundo que ..
la escarcha sobre tu piel.

Cómo has dejado pasar
el frío dentro de ti ..
Ha provocado un ciclón,
lo ha destrozado todo.

Y, ahora, ya no hay lugar
al que volver ..
al que querer regresar.

Se han entumecido mis dedos y yo ..
no puedo tocarte, no puedo impedir ..
que vayas solo, mi amor. Tú no tienes miedo, estatua glacial.
Te has hecho de hielo ..
y, aunque guarde de cada lágrima la sal,
no te derretirás.

Cómo has dejado pasar
el frío dentro de ti ..
Ha provocado un ciclón,
lo ha destrozado todo.

Y, ahora, ya no hay lugar
al que volver ..
al que querer regresar.

Y, ahora, ya no hay lugar
al que volver ..
al que querer regresar.

Cómo has dejado pasar
el frío dentro de ti ..
Ha provocado un ciclón,
lo ha destrozado todo. El frío. Zahar…

Jaque mate

Y los días pasan, como pasan las cosas que no tienen mucho sentido. Van sumando y voy sudando excesos, prisas, reproches, alguna que otra de agua-sal, risas furtivas como echar una cana al aire y una anhedonia que empieza a calarme los huesos como esa lluvia fina a la que no sé cuánto tiempo llevo expuesta. 
En este estado de stand-by empiezan a dolerme las articulaciones, las medias sonrisas, los puntos suspensivos y las ausencias. Las ausencias lo que más. Me siento cansada, como el que corre en una bicicleta estática que apunta a una pared tosca con la que por más que aceleres no reventarás los sesos. Y en ese proceso de pedaleo, se invierte la dirección, se vuelve un extraño sentir regresivo al momento en el que me empecé a perder, o empezamos a perdernos. Ese momento que dé sentido al no encontrar las palabras justas para despedirme en una postal en un piso en Tres Cantos, cuando palabras es lo que siempre me han sobrado y para ella las tenía todas. Ese momento justo que pase fac…

Dejarse caer

Imagen
Llevaba tanto sin llorar por mí misma que había olvidado lo que me cuesta y lo que me cansa. El síndrome de abstinencia, la pena, la ansiedad y los pensamientos que acompañan han empezado a taladrarme poco a poco. Sé que es sólo el comienzo. Es lo bueno de la experiencia, que más o menos sabes cómo funcionan estas cosas. A la contra, también me afloran las distorsiones cognitiva provocadas por una mala estructuración de los mensajes que me mando, capitaneados por el "SIEMPRE" y por el "NUNCA". Los odio, al igual que en este momento odio a toda persona que se me intente arrimar emocionalmente más de la cuenta, porque no, porque "siempre" es igual.
Sé que no me voy a morir, lo mismo hasta pierdo un par de kilitos con la tontería. Todo esto lo sé, pero duele porque soy una ingenua, porque creí que sería diferente, porque creí que me merezco otra cosa y que ella sería la persona. Y lo mismo no creí del todo mal, lo mismo no es que nos merezcamos otra cosa, p…

Treintaiuno

Las sillas de madera de los viejos autobuses, apoyando la cabeza en el cristal y susurrando una constante "A" que vibraba y me distraía durante el trayecto.Colocar los pies en la pared, hacia arriba, imaginando que era capaz de caminar por el techo de gotelé y ver el mundo al revés.Apoyar la cabeza en el regazo de mi madre cuando al salir del cole me cogía en brazos y "escucharla por dentro" mientras charlaba con otras madres.Colocarme el babi como una capa los viernes al salir de clase e ir acelerando por el camino para que cogiera soltura.Hablar con mi hermana a través de la boca de mi madre, creer que recordaba nuestras conversaciones el primer día que la vi. El olor a tabaco en la ropa de mi padre cuando me llevaba dormida en brazos a casa.Los bocadillos de nocilla a media tarde, viendo "Sailor Moon" o "Dragones y mazmorras", o cualquier serie que dieran en "La Banda del Sur" a esas horas.Aquel campamento en un pueblo de Granada, j…

Era el momento

¿Qué persona te hubiera gustado conocer en otro momento de tu vida?
Bien. Esta pregunta, formulada de otra manera, es uno de los pensamientos más populares y distorsionantes de realidad que he tenido en, precisamente, muchos momentos de mi vida. Y cuando digo muchos momentos, me refiero a momentos que pertenecían a cada una de las personas a las que le he otorgado ese pseudoprotagonismo. Supongo que es un buen mecanismo de defensa pensar que las cosas podrían ser diferentes porque el momento sea diferente. Creer que alguien pueda ser para siempre de no haber sido porque el momento no era el correcto: la persona adecuada en el momento equivocado. Podría tener sentido, y lo mismo puede ir de la mano de parte de mi teoría del 100, donde tal vez un pedazo de 100 para ti, pasa por delante de tus narices y eres incapaz de responder porque eres un cacho mierda de 50 en ese momento. Recordemos que en mi teoría, siendo un 50, como mucho ibas a dejar acceso free a un 70...70 que se te quedará …

El caso es cumplir

Va a costar.
Diría que escribir el día después de una fuga de realidad no está muy recomendado y que los tintes deprimentes que se puedan percibir tienen el origen en este estado post-festivalero. Pero no, el "durante" también tuvo sus cositas y sus noches de no dormir mucho dialogando con la almohada.
Ay, la almohada, my best friend forever.
A estas alturas de la película ya debería tener hecho el cuerpo a los cambios de actitud. Pero estoy de revisión. He cambiado de táctica demasiadas veces en el último año para que las cosas volvieran a su sitio, y hace un par de noches me pregunté hasta qué punto "su sitio", el que existe(ía) en mi cabeza es su verdadero lugar. También di por hecho que la pelota no tendría que estar en mi tejado porque no tenía problemita en este asunto de pares, pero va a ser que el problemita es de dos, y que la pelota también es mía. ¿Y lo que yo quiero?¿Y lo que yo necesito? No se trata de "yoes", ni de abandonar a la primera de …